LA ÉPOCA DE LA
ILUSTRACIÓN Pt.I:
JEAN-JACQUES ROUSSEAU

Daba
gran importancia a despertar y mantener el interés en el niño, algo que influenciará
a muchos pedagogos posteriores. Propone el autoaprendizaje o la autonomía del
estudiante donde el alumno siga la libre tendencia natural, ya que para él la
naturaleza era la auténtica maestra, además considera que existe un desarrollo
progresivo en etapas de la persona donde cada etapa tiene su propia evolución psíquica
y capacidad para aprender determinados conocimientos.
Establecía
que se debía Enseñar pocas cosas y de forma clara al estudiante, que éste
aprenda lo que de verdad le fuera útil y acorde a sus necesidades, también
estaba la necesidad de que el educando aprenda un oficio para vivir en
sociedad. En cuanto a la lectura, el educando debía aprender por medio de la
experiencia y necesidad.
Establece
la llamada la llamada “educación negativa”, donde el educador no enseña lo que
es bueno o malo al niño, pero esto no quiere decir que tenga un rol inactivo en
la enseñanza, sino más bien educa de una forma indirecta despejando obstáculos
para el desarrollo del educando, para que el proceso educativo sea resultado
del niño de una forma natural, el educador es considerado un “estimulador” y
guía del educando.
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“Emilio”
la obra pedagógica de Rousseau.
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Como
se denota la metodología pedagógica de Rousseau es muy difícil de llevar a la
práctica, por un lado el separar al educando de la sociedad es imposible,
además el hecho que el educador únicamente se limite a ser un facilitador y
creador de circunstancias para el aprendizaje del niño conlleva cierta
divergencia, ya que dicha metodología en parte puede ser aplicada al darles
libertad a los niños de temprana edad a que descubran sus capacidades con
juegos y tareas simples, influencia que seguirán muchos pedagogos en la
corriente de la Escuela Nueva, pero se deja de lado una cuestión muy
importante, que en la actualidad el labor del docente o educador no únicamente
se enmarca en transmitir conocimientos sino que también en formar valores y conciencia
en los estudiantes, por lo cual no basta únicamente que despeje de obstáculos
el proceso de aprendizaje, sino que colabore en la formación tanto cognitiva
como emocional del estudiante.