EDUCACIÓN EN LA EDAD MEDIA Pt. II:
ESCOLÁSTICA

Hacia
el año 1100 las más famosas de tales escuelas eran la de Chartres para la
gramática y la literatura, la de París para la lógica y la teología, la de
Bolonia para el derecho y la de Salerno para la medicina.

Uno
de los aportes más grandes dados en esta época fue el surgimiento de las
universidades, a pesar que en la época antigua ya habían precedentes de estas
instituciones, fue en esta época cuando se acuño el termino, transformándose en
las máximas instituciones culturales de la época, devienen de la evolución de
las escuelas catedralicias, derivándose su nombre de la palabra “universitas”,
término que servía para referirse a la unión de un grupo de personas con un fin
en común. Con la proliferación de profesores y estudiantes, éstos se empezaron
a reunir para defender sus derechos frente a cualquier autoridad que pudiera
atentar contra ellos, lo cual fue dando paso gradualmente a la generación de
una autonomía a dichas organizaciones, lo cual logro consolidar su prestigio y
permitió la proliferación de éstas, ejerciendo su independencia de crítica e
investigación. “La historia y la
tradición de la Universidad, el hecho mismo de su nacimiento como organización
para defender los intereses de la libertad de pensamiento hacen que incluso en
nuestros días esta institución, tan típicamente medieval, sea la mejor
fortaleza de la investigación científica”[1].
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Universidad de Oxford |
Es
importante señalar que no todas las universidades tuvieron todas las
facultades, que en aquel entonces correspondían a las llamadas artes liberales,
o sea, derecho, medicina y teología. Ni todas las universidades fueron
igualmente famosas por todas sus facultades: París lo fue y lo siguió siendo
por la teología; Bolonia por el derecho.
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Santo Tomás de Aquino |
La
escolástica está estrechamente ligada a la actividad didáctica de los maestros
medievales, pero es importante señalar que la finalidad última de estas
escuelas era el pleno entendimiento de la fe cristiana, es decir, aquellas
verdades reveladas por los libros sacro, preceptos bíblicos y dogmas de la
iglesia, considerados verdades absolutas y de las cuales se tiene que buscar
traducirlas a una forma en la cual puedan ser entendidas plenamente por el
hombre, para lo cual comentaban textos y los discutían, pero siempre ciñéndose
a los parámetros y decisiones ya establecidas por las autoridades de la
iglesia, que regían como principios rectores de la investigación, denotamos que
no era una investigación pura, ya que sus conclusiones y valoraciones estaban
amarradas a lo dispuesto por la iglesia, en si lo que se busca no es crear
nuevos conceptos o preceptos, sino más bien lograr descifrar y únicamente
entender las verdades que ya han sido reveladas.
El
problema principal o finalidad era lograr la perfecta conciliación entre fe y
razón, es interesante hacer notar que la escolástica hizo bastante uso de la
filosofía clásica, pero tomada únicamente como un medio, nutriéndose de todos
los aportes de la filosofía griega en cuanto a métodos y técnicas de la lógica.
Además una problemática importante a señalar fue el hecho que no se le prestó
demasiada importancia a los fenómenos naturales, los cuales eran abordados de
una forma superficial y siempre bajo las ideas religiosas, así mismo cualquiera
que intentara apropiarse del conocimiento de estos fenómenos de formas que para
la iglesia se alejaban de lo permitido eran considerados herejes. A la larga se
le fue dando reconocimiento a la razón y se fue abriendo la brecha que permitió
la posterior aparición del humanismo y el renacimiento.
[1] Historia
de la pedagogía, Abbagnano, Nicola, Visalberghi, A. Editorial: Fondo de Cultura
Económica, Novena reimpresión, España, 1992. pág. 105